Yebra, Ascó y el cementerio nuclear
En los últimos días hay dos localidades españolas que han estado en boca de todos. Se trata del municipio castellano-manchego de Yebra y el catalán de Ascó, donde el dilema nuclear está instalado desde hace tiempo, y que en los últimos días han saltado a la palestra por presentar sus candidaturas a albergar el cementerio nuclear que proyecta el gobierno de Zapatero.
En el caso de Yebra su pasado ha estado unido a la central nuclear de Zorita, más conocida por los lugareños como la “José Cabrera”, que cesó su actividad en el 2006 y continúa en proceso de desmantelación, y que se encuentra a escasos 15 km.
Ascó cuenta con dos centrales nucleares activas, y está encuadrado en una provincia con gran tradición nuclear, Tarragona. Se ha convertido en el segundo municipio que presenta su candidatura a lo que llaman ingeniosamente Almacén Temporal de Residuos (ATC), ocultando la palabra nuclear en su denominación, no vaya a ser que alguien se alarme.
Los dos municipios han votado que sí a la candidatura sin escuchar la voz del pueblo. Considero un proceso dudosamente democrático que esta decisión la tome el alcalde y los concejales correspondientes, sin hacer un referéndum o por lo menos un foro de participación, para que los afectados (con las posibles bonanzas y perjuicios que ocasiona esta actividad) decidan si quieren esta instalación en su localidad.
El hecho de que se haya “expedientado” a los que han tomado esta decisión desde la presidencia de las comunidades o desde los partidos políticos en los que militan, no deja de ser anecdótico, ya que estos “mandamases” incurren en contradicciones relacionadas con el dilema nuclear constantemente, y desde fuera sospechamos que estas posturas contrarias tienen tintes electoralistas.
Este tipo de instalaciones (todo lo relacionado con la palabra nuclear) “casualmente” siempre se localizan en municipios pequeños. Se aprovecha los escasos recursos económicos con los que cuentan para llenar de chiribitas los ojos de sus mandatarios, prometiendo dinero, desarrollo y prosperidad para su territorio. Nada más lejos de la realidad. Puede que genere empleo directo por una parte, pero también trae consigo la ruina del primer sector y del turismo. ¿Quién compraría productos del campo cultivados a los pies de una central o cementerio nuclear? ¿Irías de turismo rural a disfrutar de los encantos de una pequeña localidad con cualquiera de estas instalaciones?
El caso es que decisiones de este tipo enfrentan a los habitantes de los pueblos pequeños, donde todos se conocen, y genera graves perjuicios en la rama social. En función de los intereses particulares cada individuo se postulará a favor o en contra, olvidando por un momento la solidaridad entre miembros de una misma comunidad.
La verdad es que ventajas veo pocas, pero para los que defienden las bonanzas de este tipo de instalaciones, por favor, explíquennos porque no nos hacen disfrutar a los cosmopolitas de los innumerables beneficios que trae consigo esta energía tan limpia, y nos plantan centrales nucleares en nuestras grandes ciudades. Si todavía serán afortunados a los que les toque…
No felicitaré al municipio que gane este “concurso”, un concurso que curiosamente en vez de ganar pierdes, ya que el premio será una mancha en la historia de una localidad pequeña que durará muchísimos años.
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Muy interesante tu post. La sorpresa nos la ha dado hoy Villar de las Cañas (Cuenca) de la que no se había oído hablar hasta ahora… Parece que el efecto Nimby se suaviza mucho con los 700 millones de Euros. El clima político que eta rodeando este proceso no tiene tampoco desperdicio… Ahora la puja está entre 3 localidades, el Ministerio tiene la última palabra.
Gracias Silvia por tu comentario.
Lo de Villar de las Cañas ha sido mucho más discreto, de hecho tengo entendido que solamente hubo una persona en el pleno además de los 4 ediles del PP y los tres independientes. La mayoría del pueblo ni se había enterado. !Eso es democracia participativa!
Veremos a quien se lo dan, seguro que la decisión traerá polémica.
[...] This post was mentioned on Twitter by Naiarapzv, Mikel Sánchez. Mikel Sánchez said: Nuevo post en el blog "El pensamiento Sostenible": http://elpensamientosostenible.com/2010/01/27/yebra-asco-y-el-cementerio-nuclear/ [...]
Vaya expectáculo. Lo siguiente será un reality en el que los alcaldes de pueblos conviven para ver quien se lleva el premio: Una suculenta cantidad de dinero para que el alcalde y allegados se piren de ese pueblo para comprarse una buena vivienda en la ciudad. Lástima que ese dinero este manchado con la incultura de quien se lo permite.
Solo tengo que decir una cosa… Yebra, no es un municipio manchego, la provincia de Guadalajara no tiene un solo metro cuadrado en la Comarca de La Mancha!! en todo caso sera castellano-manchego
Gracias Eduardo por la corrección. Lo cambio ahora mismo.
Je, je! Buena puntualización… Yebra es La Alcarria, para más señas!
Se suele decir que “todo tiene un coste”, significando con ello que no hay nada gratis. Tampoco la contaminación, y de ahí el lema: “Quien contamine, pague”.
Pero también se dice “todo tiene un precio”, en el sentido de que cualquier cosa puede ser vendida, incluso el honor, la honestidad etc., si se paga por ello un precio suficientemente tentador. Son los precios de soborno, corrupción o prostitución. Por lo mismo también se puede vender la salud o riesgo medioambiental, si se abona un premio de consolación suficientemente alto. Es lo que sucede con los municipios – almacén de residuos nucleares, que venden su seguridad a precios o cánones atractivos en relación a su situación económica, a veces desesperada.
Estoy en contra de los municipios –almacén, aunque no tanto por esta mercantilización de su salud como por su egoísmo: no tienen en cuenta el daño potencial que pueden hacer a los habitantes de otras poblaciones vecinas. Estás pueden verse afectadas en caso de que el daño radiactivo se produzca y desborde las fronteras municipales propagándose más allá de éstas. Es por esto, por estos “efectos externos” potenciales por lo que la decisión de almacenar o no en un lugar concreto compete a toda la región, o en otras palabras, es una decisión que debe tomarse de forma centralizada.
Estoy de acuerdo con que el plantear la localización de un uso de estas características compete a toda la región, incluso a todo un país, asi que la decisión debe de tomarse de forma centralizada, haciendo un estudio exhaustivo que determine la idoneidad de un lugar u otro. Este estudio debe contener por supuesto un estudio de impacto ambiental.
En lo de todo tiene un precio, yo haría una matización: Casi todo tiene un precio.Para mi la vida de una persona no tiene un precio, e incluso la salud o la honestidad en ocasiones tampoco.
El almacén nuclear podría ser instalado en cualquier sitio, y al final han aparecido un montón de candidatos que tienen algo en común: son pequeños pueblos. No es una casualidad, visto el estado de abandono en el que se encuentra el medio rural. Mucho me temo que ninguno de los candidatos se hubiera postulado si realmente tuviera otra opción. sobre eso reflexiono en mi blog: http://peliculero.wordpress.com
Muy interesante tu post, bueno el blog en general. Te he incluido en mis enlaces.
Respecto a la reflexión de tu blog, de acuerdo con casi todo. Los residuos nucleares,de haberlos, deberían ser almacenados en las propias centrales nucleares, y no extender “el problema” a otros lugares. Si se plantea la apertura de una nueva central nuclear, aborrecible como mínimo en mi opinión, debería entrar en ese planteamiento el adecuar un lugar para esos residuos, al fin y al cabo esa zona ya está nuclearizada, los trabajadores “familiarizados” con el riesgo y además se ahorran costes de transporte.
La situación en la que se encuentra el medio rural es desesperada, y es entendible que se plantee como la única solución una medida de este tipo, pero no lo comparto. Creo en el desarrollo rural, a pesar del poco interés que ponen las instituciones en salvarlo, y un almacén nuclear para nada es desarrollo rural. No conozco la alternativa para salvar este medio, pero en todo caso habría que estudiar cada lugar concreto para descubrir las oportunidades que pueda ofrecer, y actuar en consecuencia. Las agendas 21 tienen mucho que ver con ésto, si realmente las instituciones creyeran en ellas.